La Primavera nos llena de energía y optimismo, aunque también podemos experimentar fatiga y desánimo.

Es una época maravillosa  pero expuesta a sufrir alteraciones en los ritmos circadianos, modificaciones ambientales y cambios de hábitos relacionados con la llegada del buen tiempo y más horas de luz.

Además, en esta estación del año, el cuerpo necesita activarse y dejar atrás la tranquilidad del invierno.

Es momento de recibir los rayos del sol, caminar, hacer ejercicio y respirar profundamente para despertar también tu interior.

El yoga nos facilita el cambio de estaciones. ¿De qué manera?

Las diferentes asanas, cada una de las distintas ‘posturas corporales’ que esta disciplina nos brinda,  aporta beneficios idóneos para este momento:

  • Surya Namaskar o Saludo al sol nos llena de vitalidad. La realizamos de forma consciente y acompañando el movimiento con la respiración.

 

  • Natarajasana o postura del bailarín real nos ayuda a trabajar el equilibrio, lo que fomenta el bienestar cuerpo-mente.

 

  • Janu sirsasana o postura del Sauce favorece la eliminación de toxinas, de todo aquello que es tóxico en nuestras vidas: estrés, pesimismo, falta de energía, cansancio, mal humor. Tiene un efecto estimulante natural para tu hígado y riñones. Además, mejora la digestión, ayuda a la relajación y alivia la ansiedad.

 

Llevar la mente a un estado de calma y serenidad es uno de los principios que se persigue con la práctica del Yoga.

Fortalecer los músculos y tonificar regiones como las piernas, glúteos, espalda y brazos es uno de los efectos que se consigue con la práctica del Yoga.

Conectar el cuerpo, la respiración y la mente con el fin de mejorar tu salud es la base de nuestro centro La Flor de Bali.

Te esperamos para convertir las palabras en hechos.